martes, 30 de marzo de 2010

Encuentros~

Quizá una simple brisa de aire puro, con olor a río y plantas, respondería todas las preguntas que tengo en mi cabeza. Quizá esa brisa podría tener algo de tu olor, algo de tu mirada, como quizá no. Quizá, también, alguna brisa tuya podría tener algo de mí aroma y mí mirada, aunque sincerándome no lo creo.
Alguna vez abriste los brazos? Quizá si me dejaras contarte, si me dejaras mostrarte…mi manera de vivir.
Cierro los ojos y dejo que esa brisa y esos aromas me traspasen, como si fuera transparente. Ante tanta pureza, soy transparente. Me limpio. Y si abro los brazos, vuelo.
Puede que no entiendas, puede que no quieras comprender. Pero también puede que de alguna manera hagas lo mismo, y te limpies cada vez que te sientas sucio, lleno de mala energía y tengas ganas de pegar un grito de esos en los cuales además de irse nuestro enojo, con el parecería escaparse nuestra garganta.
Si algo de tu mirada viniera en la brisa, ésta tendría sabor curioso, raro. No logro comprenderla, aún no me dejas comprenderla, no me ayudas a comprenderla.
Pero, también, hay algo de verdad cuando digo que esa brisa traería también miedo. Miedo a comprender esa mirada tan profunda, miedo de saber hasta dónde llega, qué hay detrás de ella.
Necesito aire puro chocando contra mi cara, contra mi cuerpo. Necesito limpiarme, cerrar los ojos y sentarme, sintiendo ese aroma, esperando que de alguna manera te comprenda. Esperando que de alguna manera, me comprendas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario