miércoles, 20 de marzo de 2013

Tres años atrás, casi exactos, no sabía que me iba a cambiar tanto la vida. En mí, en mí vida, fue una casualidad. Una casualidad generada por una causalidad tuya. Casualidad o causalidad, me cambiaste la vida. Si pudiera saber que mañana otra vez te fueras a sentar al lado mío. Otra noche mas de irme a dormir pensando en vos. Otra noche más de soñar con vos. Seguramente este texto no sea un texto. Quizá no tenga coherencia. Pero tengo la esperanza de que lo leas. Quizá lo leas tarde, quizá no lo leas nunca. No lo sé. Pero hoy es la única manera que tengo de comunicarme con vos. Me muero por verte. Tengo nervios y ansias de estar caminando pensando en que en cualquier momento pueda cruzarte. Nunca creí que iba a pasar tanto tiempo sin ver tus ojos. No se que pasó. Algo tan correspondido y tan...no se. Te extraño, te extraño todos los días. Me muero por verte. Me muero por saludarte. Seguramente la próxima vez que te vea me voy a poner tan nerviosa como ese día. 
Odio entender las cosas. Lo odio, me encantaría no entender nada y en este momento estar con vos. te extraño. te necesito. no sabes lo que daría por despertarme con vos todos los días. 
seguramente esto no sea lo que quería escribir. Pero es lo que me sale hoy. Te amo, y pienso decirtelo en cada oportunidad que tenga. 
sos mi cima, y yo la tuya. Te necesito conmigo aunque sepa que ya es imposible. No me voy a perdonar nunca el haberte perdido.
Pondríamos definir al “eco” de varias maneras. Podría aplicar el termino “eco” de manera muy fácil. Lo difícil es entender y comprender el sonido reflejado. Muchas veces no sonido. Muchas veces reflejado en la mirada. Es eco. Es lo mismo pero del otro lado. Es lo mismo pero distorsionado. Mismo sentimiento, mismo pensamiento. Misma llanura. Mismo derrumbe. Gargantas anudadas, eco. Miradas cristalinas, eco. Derrumbes cual glaciares que producen eco. 
Un sonido incidente, y otro que llega. Eco. Eco de mí, eco de vos. Eco de amor. 
Todo corresponde al eco. Es la unión que produce este fenómeno. Todo permanece entre el espacio generado entre ambos cuerpos. Va y viene. A veces tarda en llegar. Llega al fin, eco. A veces no llega. A veces no vuelve. Distancia de cuerpos, derrumbe. 
Derrumbe sin eco. Hay eco si hay espacio. No hay más espacio, no hay eco. 
Sonido que se oye de manera débil y confusa. Amor. Pasión. Felicidad. Deseo. Placer, Belleza. Confianza. Tolerancia. Honestidad. Grité. No hubo reflexión alguna. Grité más fuerte. Grité con el alma al rojo vivo. No había cuerpo del otro lado el cual permitiera el choque y rebote. Grite sola. Generé un vació, pero esta vez este vació no tenía muralla. No había nada del otro lado. Vacío negro, infinito. Sin eco. Sin voces. Sin reflejos. Sin cuerpos. Sin espacios. Grite tan fuerte como pude, grite con mi vida. Hundida en mi propio vacío. Sin salida. Oscuridad absoluta y yo. Oscuridad absoluta y vos. Oscuridad sin eco. Me quedé gritando sola. Me quedé sin eco. Me quedé sin vos.