lunes, 25 de octubre de 2010

Para la Toca.

Quizá sea esta la única manera en que sepa expresarme realmente, por eso provecho y lo hago. Sin embargo, es tanto lo que me gustaría escribir y tantas cosas podría decirte, que seguramente este texto no tenga cohesión alguna.
30 pasos que si hubiese caminado sin ningún fin se hubiesen convertido en eternos. Fueron 30 pasos en uno gigante pero, al mismo tiempo, el más corto de mi vida.
Un cigarro que evito en mis días, fue el más rico esa tarde.
La comida más rica y el encuentro más lindo y loco que había tenido.
El sonido más esperado de todas las mañanas y de todas las noches.
La ansiedad de estudiar mas desesperante y hermosa.
La sensación más bonita y cálida de mis sueños.
Compartir el agua, compartir las buenas energías, placentero.
Las 8 letras más dulces y encubridoras que me cerraban el pecho.
5 letras que se grabaron en mí.
La pregunta más profunda que pude haber formulado.
La compra más acertada del día.
El aroma más rico y los colores más lindos.
Lo menos esperado en el momento más justo.
La excepción más correcta en mi vida.

martes, 10 de agosto de 2010

Se secaron mis labios.

sábado, 24 de julio de 2010

capaz el vacio que tengo adentro de mi cuerpo es la falta de tu presencia. quiza todo esto es pura casualidad. lastima que aprendi a no creer en las casualidades. capaz puedo resumir todo esto en dos palabras, o en una...segun de que lado lo mires.

martes, 6 de julio de 2010

Te propongo algo: hablemos en silencio.

No necesitamos hablar más, no lo hagamos. Callemos. Estemos en silencio. Shhh, no hagas ruido.
Siéntate frente a mí. El Sol de por medio, con nuestros aromas mezclados, es testigo. Sólo se escucha tu respiración, particularmente hermosa, y la mía. Callemos, no hables. No hace falta.
Mírame fijamente a los ojos. Respiro, te miro, callo. Sólo te miro, basta con mirarte y apreciarte. No dejes que tu voz se escape. Mírame, me encanta mirarte.
Me entendiste. No hablamos. Me sonríes, en silencio me sonríes. Fuimos cómplices, el Sol lo atestigua.
Nunca deje de mirarte, callada, volé. Volaste. Volamos en nuestro silencio. Sin hablar dijiste que volarías a mi lado, me miraste. Nunca más haría falta hablar.
Sé cuántos latidos marca tu corazón por minuto. Me conociste, sabes cuántas veces, a diario, vuelo. No hizo falta hablar. Ya no hablamos más. Sólo nos miramos.
Calladamente sin hacer ruido sin decir nada, falta de ruido, hecho de no estar hablando las personas, efecto de no manifestarse de palabra. Todo eso hará que te conozca, hace que te conozca. Juguemos, seamos cómplices del silencio. Que nuestras bocas callen.
Shh, no hables sólo sonríeme al verme y sabré que serás mi cómplice en este vuelo maravilloso.

domingo, 16 de mayo de 2010

Te agarraste fuerte la cabeza. Las manos apretaban tus sienes, al mismo tiempo que tiraban de tu cabello. La garganta se cerraba, parecía no pasar ni un soplo de aire.A cara lavada, un río de lágrimas. Sólo podías sacudir tu cabeza y llorar cada vez más. Tantas palabras pasaron por tu cabeza. Tantos sentimientos que no salieron de tu boca. Realidades vividas, otras soñadas. Todo parecía llevarte al mismo final, ese final.
Creíste que ya no tenía vuelta atrás, y que desde ese momento todo comenzaba a ser un camino oscuro, que se achicaba cada vez más. Hasta que llegabas a un punto donde te rendías, ahí dejabas ese camino de oscuros y empezabas a volar. Entendiste que así ibas a liberarte. Realmente te liberarías?
Tuviste miedo de perder la razón, de que ya nada tuviera sentido desde ese momento. Te sentiste más sola que nunca, y te llegaste a preguntar miles y miles de veces porqué nadie te acompañaba y entendía. Pero hubo un segundo mágico.
Tu mente se puso en blanco y viste el futuro, una película. Fue la peor imagen que pudiste haber contemplado. Al entender que mientras vos volaras todo eso iba a pasar, guardaste tus alas. Decidiste cambiar esas bellas pero riesgosas alas por brazos y usarlos para cubrirte.
Esas alas quisieron cegarte. Su resplandor te hizo cerrar los ojos y dejarte llevar por el momento. Esta vez pudiste abrir los brazos y cubrirte. Pudiste abrir los ojos y no volaste. Esta vez existió un momento mágico, quizá solo por esta vez. Te agarraste fuerte la cabeza. Las manos apretaban tus sienes, al mismo tiempo que suspiraste y te sentiste feliz de sentir tus manos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Suelen tomarse tiempos para deliberar. Vida. Locura. Desesperación. Soledad. Preocupación. Pensamientos. Sentimientos. Confusión. Muerte. Pensé demasiado. Me tome un tiempo para olvidar, para no razonar.
No vas a comprenderme, vas a retarme. No podes ponerte en mi lugar, no te juzgo. Escuchame, eso me hace bien. Enojate, pero quedate conmigo. Abrazame, no te vayas. Pensé demasiado. Enseñame, no quiero rendirme. Vida. Locura. Desesperación. Soledad. Preocupación. Pensamientos. Sentimientos. Confusión. Muerte.
A todas esas quiero sentirlas, no pensarlas, deliberarlas. Pensé demasiado. No te quise preocupar, disculpame. Necesitaba hablar, desahogarme. Mi cabeza me está dando vida o muerte. Pero no puedo elegir. Juro que no me rendiré. Me rehúso.
Hoy voy a intentar cantar para mí. Tengo que aprender, se que puedo. No soy fuerte, pero puedo. Juro que no me rendiré. Me rehúso.
Quizá termines comprendiéndome, quizá no. De las dos maneras, no te vayas. Te necesito, por favor. Tengo miedo, quedate. No me vencerá, lo juro.

martes, 27 de abril de 2010

Hay algo que me hace mal, algo me pone triste. No sé lo que es. Debo averiguarlo.

domingo, 18 de abril de 2010

Dos palabras y un espacio.

Siete letras. Siete letras son las que me hacen sentir así. Siete letras con un espacio en medio. Siete letras que conforman dos palabras. Siete letras que no vas a escribir. Vocales y consonantes que no vas a decir. Siete letras que me gustaría enseñarte a cifrar. Son sólo siete letras. Siete letras no dichas que me dibujan la cara. Podríamos decir “conformista” si tan sólo cambiara de humor si tu voz las nombrara. Se que sabes deletrearla hasta la séptima letra, sólo que el sonido escapa de tu cuerpo al verme. Pero ya no se si sabes pronunciar o no. Ya no se si sabes unir un par de letras. Ya no se si lo has dicho o no. No se lo que son las letras, ni las palabras. Ya me olvidé porque quería tanto escuchar esas letras. Ya no recuerdo como se dicen, ya no se como decirlo. Ya no puedo decírtelo. ya no intentes ni susurrarlo. No lo susurres, por favor. Eran siete letras, dos palabras, un espacio; son una hoja en blanco y un silencio.

domingo, 4 de abril de 2010

que día triste.

martes, 30 de marzo de 2010

Encuentros~

Quizá una simple brisa de aire puro, con olor a río y plantas, respondería todas las preguntas que tengo en mi cabeza. Quizá esa brisa podría tener algo de tu olor, algo de tu mirada, como quizá no. Quizá, también, alguna brisa tuya podría tener algo de mí aroma y mí mirada, aunque sincerándome no lo creo.
Alguna vez abriste los brazos? Quizá si me dejaras contarte, si me dejaras mostrarte…mi manera de vivir.
Cierro los ojos y dejo que esa brisa y esos aromas me traspasen, como si fuera transparente. Ante tanta pureza, soy transparente. Me limpio. Y si abro los brazos, vuelo.
Puede que no entiendas, puede que no quieras comprender. Pero también puede que de alguna manera hagas lo mismo, y te limpies cada vez que te sientas sucio, lleno de mala energía y tengas ganas de pegar un grito de esos en los cuales además de irse nuestro enojo, con el parecería escaparse nuestra garganta.
Si algo de tu mirada viniera en la brisa, ésta tendría sabor curioso, raro. No logro comprenderla, aún no me dejas comprenderla, no me ayudas a comprenderla.
Pero, también, hay algo de verdad cuando digo que esa brisa traería también miedo. Miedo a comprender esa mirada tan profunda, miedo de saber hasta dónde llega, qué hay detrás de ella.
Necesito aire puro chocando contra mi cara, contra mi cuerpo. Necesito limpiarme, cerrar los ojos y sentarme, sintiendo ese aroma, esperando que de alguna manera te comprenda. Esperando que de alguna manera, me comprendas.

domingo, 21 de febrero de 2010

Paparula

Habré de levantar la vasta vida


que aún ahora es tu espejo:

cada mañana habré de reconstruirla.

Desde que te alejaste,

cuántos lugares se han tornado vanos

y sin sentido, iguales

a luces en el día.

Tardes que fueron nicho de tu imagen,

músicas en que siempre me aguardabas,

palabras de aquel tiempo,

yo tendré que quebrarlas con mis manos.

¿En qué hondonada esconderé mi alma

para que no vea tu ausencia

que como un sol terrible, sin ocaso,

brilla definitiva y despiadada?

Tu ausencia me rodea

como la cuerda a la garganta,

el mar al que se hunde.









Poema de Jorge Luis Borges.

martes, 2 de febrero de 2010

para que conocer gente nueva si todos terminan siendo igual. defraudada. dolida.

martes, 5 de enero de 2010

Racional o sentimental?

Un choque de ideas. Todas deciden ir al mismo tiempo a tu cabeza, pero no hay lugar para todas ellas. Cual se queda? Cual se va?

Una batalla en tu cabeza, se chocan. A todo esto entra el corazón, a combatir por sus sentimientos y sensaciones, contra las ideas racionalistas. Toda una movilización.
Por momentos parece que lo racional va ganando la punta, hasta que en un momento de debilidad pura, el corazón es quien quiebra y parece ganarlo todo. Una guerra. Quizá la más difícil de combatir. Quizá la más difícil de ganar.
Hay quienes dicen que la guerra es la peor manera de encontrar alguna solución a un problema. Según ellos la paz, la armonía , nos daría la respuesta adecuada.
Sin embargo hay guerras y conflictos los cuales no pueden ser esquivados, obviados, son batallas sobrenaturales. Van más allá de nosotros. Me entendés?
Jugadas generadas por nuestras mente, las cuales de ninguna manera pueden ser evitadas, ya que nadie en este mundo es lo suficientemente apto para dirigirla.
Aunque tu razón juegue lo mas fuerte posible, hay alguien que siempre termina ganando la partida. En primer lugar, la mente, quien genera esa batalla desde algún punto invencible, y quien termina ganando ya que esta situación se torna irreversible. En segundo lugar tenemos los sentimientos, regidos por el corazón, quien desde algún punto es mandado por la mente, y que por otro lado, es superior a lo racional. Y por ultimo aquellas ideas, las cuales terminan siendo subordinadas por todo aquello dirigente.
Un duelo complicado, con una clara hegemonía : una mente superior dominando a un corazón, q a su vez es un rival muy fuerte, el cual la mayoría de las veces se apodera de la victoria frente a aquellas ideas, las cuales se presentan como racionales y por serlo, dicen llamarse correctas.
Sin embargo, parecen ser más correctas las palabras del corazón, que la de las ideas. Al menos es este tipo de enfrentamientos.
Quizá los sentimientos sean mucho mas racionales que las propias ideas, las cuales suelen adjudicarse ese adjetivo sin siquiera haber jugado la partida.